30.3.08

Descubren el por qué de un retraso en el desarrollo de la vida hace 2000 millones de años


Científicos de todo el mundo han reconstruido los cambios en la química de los antiguos océanos de la Tierra en un período geológico que va de 2.500 millones de años hasta hace 500 millones de años. Con esto han descubierto que una deficiencia de oxígeno y del metal pesado molibdeno en los antiguos fondos del océano podrían haber retrasado la evolución de la vida animal en la Tierra por al menos 2 millones de años.

El descubrimiento fue publicado en Nature del 27 de marzo. El estudio fue dirigido por Clint Scott, un estudiante graduado de la Universidad de California Riverside.

Los científicos ya venían sospechando que si los océanos de aquellos tiempos tuviesen una deficiencia de oxígeno también lo habrían sido de molibdeno. Este metal pesado es de tanto interés para los autores del estudio porque es utilizado por una bacteria para convertir el elemento nitrógeno desde un gas en la atmósfera para que sea útil para las criaturas vivas, es un proceso conocido como fijación del nitrógeno.

Las bacterias no pueden fijar el nitrógeno de forma eficiente cuando no tienen suficiente molibdeno, y si no pueden fijar el nitrógeno lo suficientemente rápido, entonces los eukaryota están en problemas, porque no lo pueden hacer por ellas mismas. Los eukaryota son un tipo de organismos celulares vivos con un núcleo verdadero, dentro de estos están las plantas y nosotros mismos.

Así que si el molibdeno era escaso, entonces las bacterias tenían problemas, y si ellas no podían fijar el nitrógeno, esto degeneró en una falta de florecimiento en los eukaryotes. Esto puede haber sido la causa de un retardo en el desarrollo de vida compleja como los animales por al menos 2000 millones de años. O sea, según los autores, la cantidad de molibdeno en los océanos jugó un papel primordial en el desarrollo de la vida.

Oliendo el peligro


Los seres humanos podemos aprender a detectar el peligro en cambios sutiles de los olores, según afirma un grupo de investigadores de Estados Unidos.

Los científicos descubrieron que los voluntarios de un estudio que no eran capaces de diferenciar entre dos olores similares, podían hacerlo fácilmente después de que se les aplicaran descargas eléctricas al mismo tiempo que percibían uno de los olores.

La investigación estadounidense, publicada en la revista Science, sugiere que nuestros antepasados desarrollaron esta la habilidad para mantenerse alejados de los predadores.

Los 12 voluntarios que participaron en el estudio fueron expuestos a dos olores de hierba y, en un principio, ninguno de ellos era capaz de detectar diferencias.

Pero después de que al percibir uno de los olores se les aplicaran descargas eléctricas, los voluntarios desarrollaron la habilidad de diferenciarlos.

Cuestión evolutiva

Según el doctor Wen Li, de la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern, en Chicago, se trata de una cuestión "evolutiva".

Wen afirma que tenemos una gran sensibilidad a la hora de percibir en el ambiente que nos rodea "algo que es importante para nuestra supervivencia".

"Nos avisa que algo es peligroso y que le hemos de prestar atención", dice.

En el estudio, los escáneres cerebrales practicados en los voluntarios detectaron, antes y después de las descargas eléctricas, claras diferencias en un área del cerebro llamada cortex olfativo.

La doctora Geraldine Wright, de la Universidad de Newcastle en el Reino Unido, ha llevado a cabo estudios similares con animales y afirma que, fundamentalmente, el sistema olfativo humano está diseñado de la misma manera.

Según Wright, la sensibilidad de la nariz de los humanos no es muy inferior a la de otras especies.
"Podemos distinguir una gran cantidad de olores diferentes (...). Si el cerebro ha de recordar algún detalle para evitar un peligro, lo hará rápidamente", afirma la doctora.

28.3.08

Descubren al plesiosaurio más completo y mejor preservado de Norte América


Han descubierto en Norte América uno de los reptiles acuáticos más antiguos y completos. Representa un grupo totalmente nuevo de plesiosaurios.

Cabe recordar que los plesiosaurios no eran dinosaurios, pero sí habitaron los mares en la misma época que los grandes saurios, que corresponden a los períodos Cretácico y Jurásico (hace unos entre 200 y 65 millones de años).

El espécimen en cuestión medía 2 metros y medio de largo, y ha sido bautizado con el nombre de Nichollsia borealis, en memoria de la paleontóloga Elizabeth (Betsy) Nicholls.

Los plesiosaurios eran un grupo de carnívoros acuáticos que podían llegar a medir 12 metros de largo. El Nichollsia vivió hace unos 112 millones de años, y aparece justo para llenar una brecha en de 40 millones de años de la cual nunca se habían descubierto fósiles.

Lo que llama la atención es que el esqueleto estaba casi completo, a excepción de un hombro y el miembro anterior derecho. Esto lo convierte en el fósil de plesiosaurio más completo y mejor preservado de Norte América.

NASA revela que luna de Saturno tiene potencial para agua y vida

La nave espacial Cassini detectó temperatura, vapor de agua y material orgánico en la luna Enceladus de Saturno lo que revela posibles condiciones de vida indicaron fuentes de la NASA este miércoles.

La nave espacial encontró alta densidad de vapor de agua y químicos orgánicos tanto simples como complejos cuando pasó a 50 kilómetros del polo sur de Enceladus el 12 de marzo. Los mismos emanaban de géisers cuyo humo se disparaba de fracturas de la superficie del satélite de Saturno según revela la agencia.

Los instrumentos de Cassini detectaron temperaturas en el punto caliente del polo sur de Encelauds de -93 grados centígrados, lo que sugiere que la temperatura subterránea podría ser los suficientemente alta para que exista agua líquida, una de las claves para la existencia de vida, indicó John Spencer uno de lo científicos del equipo Cassini, indicó en una conferencia de prensa.

"Significa que tenemos una gran fuente de energía expulsada a la superficie de esta región", indicó Spencer, quien trabaja en el equipo de espectrómetro infrarrojo que funciona en el Southwest Research Institute en Boulder, Colorado.

"Es posible que se halle agua líquida no muy lejos de la superficie de estas fracturas", indicó.

"Observamos en Enceladus los tres ingredientes básicos para el origen de vida" -energía, compuestos orgánicos y agua-, indicó Larry Espósito de la Universidad de Colorado.

Hallan humano de 1,2 millones de años


Los restos de humanos más antiguos de Europa occidental fueron descubiertos en España por un equipo de científicos.

El hueso de una mandíbula con sus dientes se encontró en el famoso sitio de Atapuerca, en el norte de la Península Ibérica, y se cree que tiene entre 1,1 y 1,2 millones de años.

Los especialistas publicaron en la revista Nature que este descubrimiento proporciona nuevas pruebas de la gran antigüedad de la ocupación humana en el continente.

Hallazgo revelador

Los científicos también encontraron algunas herramientas de piedra y huesos de animales con cortes de carnicería por humanos.

El hallazgo consta de la parte inferior de la mandíbula con siete dientes todavía en su lugar; un diente aislado, que fue del mismo individuo, también fue desenterrado.

La Sierra de Atapuerca es una región de apasionantes colinas, cerca de la ciudad de Burgos, con un complejo de cuevas de piedra caliza.

Estas cuevas han ofrecido abundante y bien conservadas pruebas de la ocupación ancestral por humanos, lo que llevó a la UNESCO a declarar el lugar como Patrimonio Histórico de a Humanidad.

"El fósil humano más antiguo encontrado en Europa occidental", declaró José María Bermúdez de Castro, director del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana de España (CENIEH).

25.3.08

El telescopio ‘Hubble’ detecta por primera vez moléculas orgánicas en un planeta extrasolar


A 63 años luz de la Tierra, en la llamada constelación de Vulpecula (la zorra), existe un inmenso planeta extrasolar del tamaño de Júpiter cuya atmósfera contiene metano y vapor de agua. Esto es lo que acaba de descubrir un equipo de investigadores del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, en Pasadena (California), gracias a las observaciones del telescopio espacial Hubble.

El hallazgo supone un hito en el campo de la astrobiología, ya que es la primera vez que se descubren moléculas orgánicas en un mundo fuera del Sistema Solar.

En julio de 2007, otro telescopio espacial de la NASA, el Spitzer, ya había detectado indicios de agua en este mundo, que de momento sólo se conoce por el aséptico código de letras y números con el que le han clasificado los científicos: HD 189733b. Ahora, sin embargo, las observaciones realizadas con el ‘Hubble’ han dejado fuera de toda duda que este planeta no sólo tiene agua en su atmósfera, sino moléculas de metano.

El hecho de que se haya detectado este gas en un mundo fuera del Sistema Solar es un dato que añade fuerza a la hipótesis de que existan seres vivos en otros planetas. El metano es uno de los ingredientes básicos que pueden desempeñar un papel crucial en la química prebiótica – es decir, las reacciones que se consideran necesarias para que surja la vida tal y como la conocemos en la Tierra.

«Este hallazgo constituye un paso crucial para identificar moléculas prebióticas en planetas donde podría existir vida», asegura Mark Swain, el autor principal de la investigación que publica hoy por la revista Nature. No obstante, los científicos ya han descartado que el metano detectado en HD 189733b pueda tener un origen biológico. Este planeta se halla a muy poca distancia de su sol (tan sólo tarda dos días en orbitarlo), y su abrasadora temperatura de 900 grados sería suficiente como para derretir plata.

Los científicos, por lo tanto, descartan que pueda existir vida en este mundo. «Su atmósfera es demasiado caliente para incluso las formas más resistentes de vida, al menos para todas aquellas que conocemos en la Tierra», explica Giovanna Tinetti, coautora del estudio. Pero en cualquier caso, los investigadores consideran que el hallazgo del ‘Hubble’ demuestra que con las técnicas actuales de observación es posible detectar el rastro de moléculas orgánicas en planetas extrasolares.

El desafío del futuro será aplicar las mismas técnicas para buscar metano, agua y otros ingredientes básicos para el cóctel químico de la vida en planetas extrasolares que se encuentren más lejos de sus estrellas y donde existan mejores condiciones para la existencia de algún tipo de organismo. «Hemos logrado un importante avance para identificar las condiciones químicas necesarias para la vida en otros planetas», concluye Swain.

Desarrollan un músculo que se cura solo y genera energía


Hemos visto brazos biónicos y brazos robot en el pasado, pero lo que han logrado científicos de la Universidad de California (UCLA), sin duda va bastante más lejos.

Al parecer, han creado un “músculo artificial que se cura a sí mismo y genera electricidad”, o lo que es lo mismo, la contracción y expansión del material con que está hecho genera una pequeña corriente de electricidad que puede ser “capturada y reutilizada para mover otro músculo, o bien almacenada en una batería”.

Los científicos han logrado tal avance empleando nano-tubos de carbono como electrodos en lugar del metal que acaba fallando tras un largo período de uso. Si la idea prospera, podríamos terminar viendo robots que caminan con este material, o prótesis muy sofisticadas.