Un grupo de arqueólogos han descubierto un pueblo costero de la cultura micénica de hace 3500 años, una civilización que precedió a los griegos entre el 1600 y 1100 antes de cristo. El pueblo está espectacularmente preservado, ya que muchos de sus muros todavía están en pie.
El yacimiento fue descubierto originalmente en 2001, pero recién dado a conocer ahora. Está parcialmente bajo el agua, ubicado en una línea de costa rocosa, aislada y estrecha. Los arqueólogos creen que habrá sido un puesto militar micénico.
“Este es un descubrimiento para remarcar”, dijo Daniel Pullen, arqueólogo de la Universidad Estatal de Florida, quien descubrió el yacimiento. “Es ciertamente raro localizar un pueblo completo construido durante la Edad de Bronce que muestre este nivel de preservación”. Hay al menos 900 muros.
Lo más importante es que la mayoría de los pueblos micénicos están completamente enterrados por miles de años de acumulación de tierra.
“Generalmente para excavar construcciones micénicas uno tiene que desenterrar mucho”, dijo Pullen. “Pero lo que tenemos aquí es el plano de un pueblo totalmente preservado para nosotros. Tenemos los muros fortificados, muchos edificios, e incluso se puede ver dónde estaban las puertas. Podemos ver cómo se relacionaban los edificios entre sí, porque tenemos muchas calles y callejones obvios”.
Los científicos creen que se trata de un puesto militar, porque los edificios están construidos todos con una red fija, o sea que fueron construidos todos a la vez, no fue una ciudad que fue creciendo con el tiempo.
Otra prueba de que se trataba de una base militar es que hay poca evidencia de agricultura en el yacimiento. Incluso no había mucha tierra arable cerca para soportar a la cantidad de gente que habrá vivido en ese lugar.
El lugar fue apodado Korphos-Kalamianos por Pullen y sus colegas. Está ubicado a unos 100 kilómetros de Atenas, sobre el mar Egeo. Y en su momento habrá estado a unos 65 kilómetros de Micenas, la capital de la civilización micénica.
20.3.08
Bacterias terrestres resistentes pueden crecer en suelo lunar
Los futuros colonizadores sobre la Luna podrían usar las cianobacterias para extraer recursos del suelo que podrían ser usados para fabricar combustible para cohetes y fertilizante para cultivos. Una forma de vida resistente llamada cianobacteria puede crecer en el por demás inhóspito suelo lunar, sugieren los nuevos experimentos.
La NASA planea enviar de nuevo astronautas a la Luna, empezando en 2020, con el objetivo final de instalar una base lunar permanente. Mantener esa base será un desafío mayor, porque es demasiado costoso enviar comida, combustible y otros suministros hasta allí con cohetes lanzados desde la Tierra. Cada kilogramo de recursos producidos sobre la misma Luna podría en consecuencia ayudar a recortar los gastos, haciendo a la base más fácil de mantener.
Aquí es donde entran las cianobacterias y sus asombrosas aptitudes. Las cianobacterias crecen en ambientes ricos en agua. Son técnicamente un tipo de bacteria, pero como las plantas, producen su propia comida por medio de la fotosíntesis. (A veces llamadas “algas verde azulado”, las cianobacterias no están en realidad relacionadas con las algas, a las que se parecen).
El suelo lunar es inhóspito para las plantas porque muchos de los nutrientes que contiene están encerrados en duros minerales que las plantas no pueden separar. “No podrá sostener el cultivo de tomates” o de otras plantas alimenticias, dice Igor Brown del Centro Espacial Johnson (JSC) de la NASA en Houston, Texas, EE.UU..
Pero los experimentos realizados por Brown muestran que algunas cianobacterias son perfectamente felices creciendo en suelo lunar, si se les provee de agua, aire y luz.
Brown y sus colegas trataron de cultivar una variedad de especies de cianobacterias en materiales diseñados aproximadamente como el suelo lunar. El suelo simulado contenía montones de un mineral hierro-titanio llamado ilmenita, por ejemplo, que es relativamente abundante sobre la Luna.
Fuentes termales
Las cianobacterias de fuentes termales, como la encontrada en Yellowstone, pueden vivir en agua caliente hasta 75° C (167° F). A esta temperatura, por lo general son amarillas, pero oscurecen -naranja, herrumbre o marrón- cuando el agua se enfría.
Las cianobacterias fueron tomadas de fuentes termales en el Parque Nacional Yellowstone en Wyoming, EE.UU.. Cuando fueron puestas en un recipiente con agua y suelo lunar simulado, se encontró que las cianobacterias producen ácidos que son asombrosamente buenos para separar minerales duros, incluyendo la ilmenita.
Ellas usan los nutrientes así liberados para crecer y reproducirse. “Esto es increíble”, dijo Brown a New Scientist. Para separar esos mismos minerales de manera artificial se necesitaría calentarlos a temperaturas muy altas, proceso que consume enormes cantidades de energía. Las cianobacterias, por el contrario, sólo usan la luz solar como energía, aunque hacen su trabajo de extracción más lentamente que calentar el suelo artificialmente.
Aunque varias especies pudieron crecer en el suelo lunar simulado, una en particular destacó por ser la más eficiente en separar los minerales duros que contenía. Esta especie resultó ser nueva para la ciencia, y los investigadores la han denominado JSC-12.
Invernaderos hidropónicos
Los futuros colonizadores lunares pueden cultivar cianobacterias en invernaderos con provisión de agua, luz solar y suelo lunar.
Brown dice que imagina unas cámaras de crecimiento para las cianobacterias instaladas en la Luna, como parte de un proceso de muchos pasos para utilizar los recursos encerrados en el suelo lunar. Las cámaras tendrían provisión de agua, luz solar y suelo lunar para permitir que las cianobacterias crezcan.
Las cianobacterias cosechadas en las cámaras podrían ser después procesadas para utilizar los elementos que extraen del suelo lunar. Por ejemplo, estos elementos podrían ser separados por otras bacterias, resultando en una sopa rica en nutrientes que podría ser usada como fertilizante para plantas alimenticias cultivadas en invernaderos hidropónicos. El metano liberado por la descomposición de las bacterias podría ser usado como combustible para cohetes.
Más adelante en el futuro, el hierro y otros elementos extraídos del suelo por las cianobacterias podrían ser recogidos y concentrados, proporcionando el metal para construir máquinas y otros productos en la Luna, dice Brown.
Ahora los investigadores están tratando de determinar cómo cultivar la cianobacteria con el menor esfuerzo posible. “Estamos aprendiendo a cultivar cianobacterias en las condiciones mínimas”, dice.
Los resultados de los experimentos con cianobacterias fueron presentados en la Conferencia de Ciencia Lunar y Planetaria en Houston, Texas, EE.UU..
La NASA planea enviar de nuevo astronautas a la Luna, empezando en 2020, con el objetivo final de instalar una base lunar permanente. Mantener esa base será un desafío mayor, porque es demasiado costoso enviar comida, combustible y otros suministros hasta allí con cohetes lanzados desde la Tierra. Cada kilogramo de recursos producidos sobre la misma Luna podría en consecuencia ayudar a recortar los gastos, haciendo a la base más fácil de mantener.
Aquí es donde entran las cianobacterias y sus asombrosas aptitudes. Las cianobacterias crecen en ambientes ricos en agua. Son técnicamente un tipo de bacteria, pero como las plantas, producen su propia comida por medio de la fotosíntesis. (A veces llamadas “algas verde azulado”, las cianobacterias no están en realidad relacionadas con las algas, a las que se parecen).
El suelo lunar es inhóspito para las plantas porque muchos de los nutrientes que contiene están encerrados en duros minerales que las plantas no pueden separar. “No podrá sostener el cultivo de tomates” o de otras plantas alimenticias, dice Igor Brown del Centro Espacial Johnson (JSC) de la NASA en Houston, Texas, EE.UU..
Pero los experimentos realizados por Brown muestran que algunas cianobacterias son perfectamente felices creciendo en suelo lunar, si se les provee de agua, aire y luz.
Brown y sus colegas trataron de cultivar una variedad de especies de cianobacterias en materiales diseñados aproximadamente como el suelo lunar. El suelo simulado contenía montones de un mineral hierro-titanio llamado ilmenita, por ejemplo, que es relativamente abundante sobre la Luna.
Fuentes termales
Las cianobacterias de fuentes termales, como la encontrada en Yellowstone, pueden vivir en agua caliente hasta 75° C (167° F). A esta temperatura, por lo general son amarillas, pero oscurecen -naranja, herrumbre o marrón- cuando el agua se enfría.
Las cianobacterias fueron tomadas de fuentes termales en el Parque Nacional Yellowstone en Wyoming, EE.UU.. Cuando fueron puestas en un recipiente con agua y suelo lunar simulado, se encontró que las cianobacterias producen ácidos que son asombrosamente buenos para separar minerales duros, incluyendo la ilmenita.
Ellas usan los nutrientes así liberados para crecer y reproducirse. “Esto es increíble”, dijo Brown a New Scientist. Para separar esos mismos minerales de manera artificial se necesitaría calentarlos a temperaturas muy altas, proceso que consume enormes cantidades de energía. Las cianobacterias, por el contrario, sólo usan la luz solar como energía, aunque hacen su trabajo de extracción más lentamente que calentar el suelo artificialmente.
Aunque varias especies pudieron crecer en el suelo lunar simulado, una en particular destacó por ser la más eficiente en separar los minerales duros que contenía. Esta especie resultó ser nueva para la ciencia, y los investigadores la han denominado JSC-12.
Invernaderos hidropónicos
Los futuros colonizadores lunares pueden cultivar cianobacterias en invernaderos con provisión de agua, luz solar y suelo lunar.
Brown dice que imagina unas cámaras de crecimiento para las cianobacterias instaladas en la Luna, como parte de un proceso de muchos pasos para utilizar los recursos encerrados en el suelo lunar. Las cámaras tendrían provisión de agua, luz solar y suelo lunar para permitir que las cianobacterias crezcan.
Las cianobacterias cosechadas en las cámaras podrían ser después procesadas para utilizar los elementos que extraen del suelo lunar. Por ejemplo, estos elementos podrían ser separados por otras bacterias, resultando en una sopa rica en nutrientes que podría ser usada como fertilizante para plantas alimenticias cultivadas en invernaderos hidropónicos. El metano liberado por la descomposición de las bacterias podría ser usado como combustible para cohetes.
Más adelante en el futuro, el hierro y otros elementos extraídos del suelo por las cianobacterias podrían ser recogidos y concentrados, proporcionando el metal para construir máquinas y otros productos en la Luna, dice Brown.
Ahora los investigadores están tratando de determinar cómo cultivar la cianobacteria con el menor esfuerzo posible. “Estamos aprendiendo a cultivar cianobacterias en las condiciones mínimas”, dice.
Los resultados de los experimentos con cianobacterias fueron presentados en la Conferencia de Ciencia Lunar y Planetaria en Houston, Texas, EE.UU..
18.3.08
Un nuevo estudio descubre que los meteoritos son una fuente rica de aminoácidos

Los científicos examinaron meteoritos, como los fotografiados aquí de una lluvia de Gemínidas, para determinar las concentraciones de aminoácidos. La sopa orgánica que creó la vida sobre la Tierra podría haber recibido generosas porciones desde el espacio sideral, de acuerdo con un nuevo estudio.
Los científicos de la Carnegie Institution han descubierto concentraciones de aminoácidos en dos meteoritos, diez veces más altas que los niveles medidos previamente en otros meteoritos similares. Este resultado sugiere que el Sistema Solar temprano era mucho más rico en componentes básicos orgánicos de la vida que lo que los científicos habían pensado, y que su lluvia desde el espacio podría haber sazonado el caldo primigenio de la Tierra.
Los aminoácidos son moléculas orgánicas que forman la espina dorsal de las proteínas, que a su vez construyen muchas de las estructuras e inician muchas de las reacciones químicas dentro de las células vivas. Se cree que la producción de proteínas constituye uno de los primeros pasos en el surgimiento de la vida. Los científicos han determinado que los aminoácidos también podrían haberse formado en algunos ambientes sobre la tierra temprana, pero la presencia de estos compuestos en ciertos meteoritos ha llevado a que muchos investigadores miren al espacio como una fuente.
El estudio de Marilyn Fogel, del Laboratorio Geofísico de Carnegie, y Conel Alexander, del Departamento de Magnetismo Terrestre, con Zita Martins, del Imperial College London, y dos colegas más, será publicado en Meteoritics and Planetary Science.
Los meteoritos usados para el estudio fueron recogidos en la Antártida en 1992 y 1995, y se guardan en la colección de meteoritos del Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston, Texas. La Antártida es el terreno de caza más fértil de meteoritos en el mundo, que están naturalmente concentrados en las regiones denominadas de hielo azul, y mantenidos en frío por el hielo.
Para el estudio de aminoácidos, los investigadores tomaron pequeñas muestras de tres meteoritos de un tipo raro denominado CR condritas; de ellos se pensaba que contenían los materiales orgánicos más viejos y más primitivos encontrados en meteoritos. Los CR condritas datan de la época de la formación del Sistema Solar. Durante una primera fase de su historia, los meteoritos eran parte de un “cuerpo madre” más grande, como un asteroide, que luego fue destrozado por impactos.
El análisis reveló que mientras una muestra mostraba una cantidad relativamente baja de aminoácidos, los otros dos meteoritos tenían la más alta jamás vista en meteoritos primitivos -180 y 249 ppm (partes en un millón). Otros meteoritos primitivos estudiados, en general tienen concentraciones de aminoácidos de 15 ppm o menores. Porque las moléculas orgánicas de origen extraterrestre tienen una proporción de isótopos de carbono diferente de las moléculas biológicas de origen terrestre, los investigadores pudieron descartar la contaminación como un factor en su resultado.
“Probablemente los aminoácidos se formaron dentro del cuerpo madre antes de que se rompiera”, dice Alexander. “Por ejemplo, el amoníaco y otros precursores químicos de la nebulosa solar, o incluso del medio interestelar, podrían haberse combinado en presencia de agua para hacer los aminoácidos. Entonces, después de la separación, algunos de los fragmentos podrían haber caído sobre la Tierra y los otros planetas terrestres. Es posible que estos mismos precursores hayan estado presentes en otros cuerpos primitivos, como los cometas, que también estaban rociando material sobre la Tierra temprana”.
Un arma detiene balas en el aire

Los científicos han resuelto cómo detener una bala, aunque muy diminuta, en el aire . Físicos han logrado detener “balas” del tamaño de un átomo en el aire, lanzadas a una velocidad de 500 m/s; ellos dicen que podría ayudarlos a pesar los neutrinos.
Investigadores estadounidenses en la University of Texas, Austin, han construido un dispositivo denominado “arma-bobina” que trabaja en reversa, y que detiene balas del tamaño de un átomo -o molécula- en vuelo.
La investigación, que suena a algo de una película de X-Men, podría al final ayudar a medir la masa de una de las partículas más fugaces y ubicuas en el universo, el neutrino.
El estudio aparece en la revista Physical Review Letters. “Lo motivó una investigación sobre armas”, dice Mark Raizen, profesor de física y uno de los autores del estudio.
“No es frecuente que la tecnología de armamento conduzca a una investigación básica”.
Las armas de bobina son protagonistas habituales de la ciencia ficción, pero los intentos militares de hacer prácticas dichas armas todavía tienen que dar resultado.
Las armas de fuego convencionales usan explosivos químicos para crear gas caliente, que propulsa las balas de plomo a lo largo de un cañón.
Pero un arma de bobina acelera un proyectil magnético, generalmente de hierro, con una serie de alambres enrollados que crean un fuerte campo magnético.
No hay contacto físico entre el proyectil y la bobina. Sólo unos pocos materiales del tamaño de balas verdaderas son magnéticos.
“[Pero] cuando uno mira un átomo individual, todo en él es magnético”, dice Raizen.
El arma de bobina consta de 64 unidades hechas a mano y es alimentada por su propio condensador.
Atrapando partículas
Los investigadores atrapan partículas del aire, las almacenan en una cámara diminuta y las liberan hacia la arma.
Cuando una partícula alcanza el arma y encuentra las bobinas, el campo magnético de cada una disminuye progresivamente la velocidad de la partícula sin tocarla.
El arma de bobina pone a los átomos y moléculas que se desplazan a 500 m/s en un alto total.
El trabajo se basa en un arma de bobina previa, una denominada etapa 18, que Raizen y su grupo construyeron en 2007.
“En última instancia, es una solución muy simple para detener a casi cualquier átomo”, dice.
Pesando neutrinos
El objetivo final del proyecto es pesar neutrinos, que son muy diminutos y endemoniadamente resbaladizos.
Al capturar un átomo de tritio, la forma más pesada del hidrógeno, los científicos esperan pesar los neutrinos que se escapan mientras el átomo se descompone. Hasta ahora, los científicos han sido incapaces de capturar un átomo de tritio.
“Pienso que esta investigación es fantástica”, dice el profesor Marlan Scully, físico en la Texas A&M University, y que no estuvo involucrado en el trabajo.
“Nos ha dado una nueva manera de enfriar átomos y ponernos en el juego de enfriar hidrógeno”.
“Podría ser una gran herramienta para ayudarnos a comprender la ciencia básica de los átomos”.
Descubren valioso dinosaurio momificado en Dakota del Norte (USA)
Con una tarea minuciosa de cepillo y cincel, los expertos que trabajan con una enorme roca negro-verdusca en el sótano del museo estatal de Dakota del Norte están descubriendo algo sorprendente: un dinosaurio casi completo, incluyendo la piel.
Al contrario que cualquier otro fósil dinosaurio hallado hasta ahora, el Edmontosaurus llamado Dakota, un dinosaurio desenterrado en este estado en el 2004, está cubierto por piel fosilizada tan dura como el hierro. Es uno de un puñado de dinosaurios momificados en el mundo, dicen los investigadores que están liberándolo golpe a golpe de su tumba de roca de 65 millones de años.
"Esto es lo más aproximado a lo que mucha gente verá realmente cómo era una buena parte de un dinosaurio, con carne y todo", dijo Phillip Manning, paleontólogo de la Universidad de Manchester en Gran Bretaña, miembro del equipo internacional de investigación.
"No se trata de una palabra o una frase trunca que ofrecen los registros fósiles como evidencia de la vida en el pasado. Es todo un capítulo", enfatizó.
El tejido animal suele descomponerse rápidamente después de la muerte. Los investigadores conjeturan que Dakota debe haber quedado enterrado velozmente y en el ambiente ideal para que se preservara la piel.
"El proceso de decaimiento fue superado por el de fosilización, preservando muchas de las estructuras del tejido blando", explicó Manning.
Tyler Lyson, un estudiante avanzado de paleontología en la Universidad de Yale, descubrió el dinosaurio en la finca de su tío en 1999. Semanas después de empezar a desenterrar el fósil en el 2004, supo que había hallado algo especial.
"Por lo general todo lo que tenemos son huesos", dijo Lyson en una entrevista telefónica. "En este caso especial, no sólo estamos detrás de los huesos sino de todo el cuerpo".
Los investigadores han usado el mayor escáner del mundo, operado por la Boeing Co. en California y utilizado para examinar partes del transbordador espacial, para escudriñar lo que oculta la masa de piedra.
"Esta es la cuarta momia de dinosaurio de cierta significación que se ha hallado en el mundo", dijo Stephen Begin, asesor de Michigan. "Podría resultar una de las mejores debido a la calidad de la piel y a la extensión de piel que se encuentra en este espécimen".
Dakota fue trasladado al museo a principios del mes pasado. El paleontólogo estatal John Hoganson, del Reconocimiento Geológico de Dakota del Norte, dijo que podría tardar un año o más descubrir todo el animal.
Al contrario que cualquier otro fósil dinosaurio hallado hasta ahora, el Edmontosaurus llamado Dakota, un dinosaurio desenterrado en este estado en el 2004, está cubierto por piel fosilizada tan dura como el hierro. Es uno de un puñado de dinosaurios momificados en el mundo, dicen los investigadores que están liberándolo golpe a golpe de su tumba de roca de 65 millones de años.
"Esto es lo más aproximado a lo que mucha gente verá realmente cómo era una buena parte de un dinosaurio, con carne y todo", dijo Phillip Manning, paleontólogo de la Universidad de Manchester en Gran Bretaña, miembro del equipo internacional de investigación.
"No se trata de una palabra o una frase trunca que ofrecen los registros fósiles como evidencia de la vida en el pasado. Es todo un capítulo", enfatizó.
El tejido animal suele descomponerse rápidamente después de la muerte. Los investigadores conjeturan que Dakota debe haber quedado enterrado velozmente y en el ambiente ideal para que se preservara la piel.
"El proceso de decaimiento fue superado por el de fosilización, preservando muchas de las estructuras del tejido blando", explicó Manning.
Tyler Lyson, un estudiante avanzado de paleontología en la Universidad de Yale, descubrió el dinosaurio en la finca de su tío en 1999. Semanas después de empezar a desenterrar el fósil en el 2004, supo que había hallado algo especial.
"Por lo general todo lo que tenemos son huesos", dijo Lyson en una entrevista telefónica. "En este caso especial, no sólo estamos detrás de los huesos sino de todo el cuerpo".
Los investigadores han usado el mayor escáner del mundo, operado por la Boeing Co. en California y utilizado para examinar partes del transbordador espacial, para escudriñar lo que oculta la masa de piedra.
"Esta es la cuarta momia de dinosaurio de cierta significación que se ha hallado en el mundo", dijo Stephen Begin, asesor de Michigan. "Podría resultar una de las mejores debido a la calidad de la piel y a la extensión de piel que se encuentra en este espécimen".
Dakota fue trasladado al museo a principios del mes pasado. El paleontólogo estatal John Hoganson, del Reconocimiento Geológico de Dakota del Norte, dijo que podría tardar un año o más descubrir todo el animal.
15.3.08
Más humanas de lo que se creía
Estudio dice que colonias de hormigas no son modelos de cooperación, sino de corrupción y egoísmo.
La hormigas son conocidas por su capacidad para trabajar en grupo y alabadas en todo tipo de fábulas por "poner" el bien común por delante del individual.
Sin embargo, una nueva investigación revela que sus colonias son un semillero para desarrollar comportamientos egoístas y corruptos, lo cual las hace muy similares a los seres humanos.
Y parece que todo se debe a la familia real, específicamente a las hormigas machos que llevan el llamado gen "real".
Los científicos descubrieron que algunos machos pasan el gen selectivamente para asegurarse que sus descendientes se conviertan en reinas reproductoras y no simples obreras.
El estudio, publicado en la revista especializada Proceedings of the National Academy of Sciences de Estados Unidos (Anales de la Academia Nacional de las Ciencias), utilizó las huellas de ADN recogidas en cinco colonias de hormigas forrajeras.
Sus conclusiones revelaron que las oportunidades de una larva de llegar a ser reina dependían, en gran parte, de quién era el padre.
Ventaja injusta
Previamente, los científicos se habían mostrado firmes al señalar que la especie de hormiga objeto del estudio era un modelo de democracia y de cooperación social.
Se creía que la nutrición era el secreto de la "realeza". A algunas larvas se le deban ciertos alimentos, que permitían su desarrollo hasta convertirse en reinas.
Sin embargo, ahora parece que las hormigas que reciben el gen real tienen una ventaja injusta sobre las demás.
El doctor Bill Hughes, investigador de la Universidad de Leeds, del Reino Unido, tuvo a su cargo la investigación.
"El principio central de las sociedades de carácter social es que sean igualitarias", dijo.
"Hemos encontrado que no es siempre es el caso y que algunos machos están haciendo trampa. Hay una influencia genética sobre la realeza".
Corrupción en el reino
Las líneas genéticas son raras en cada colonia, algo que ha llevado a pensar a los científicos que astutamente las hormigas diseminan su esperma en distintas colonias para que no se note la ventaja injusta que le dan a sus descendientes.
Si demasiadas larvas se convierten en reinas, el desequilibrio podría ser descubierto por las hormigas trabajadoras "comunitarias", que quizás podrían ponerse en contra de sus dirigentes.
"Cuando uno estudia insectos sociales como las hormigas y la abejas", señala el doctor Hughes, "es el aspecto cooperativo de su sociedad lo que primero se destaca".
"Sin embargo, cuando se observa más profundamente se puede ver que hay un conflicto y hay una trampa, y obviamente las sociedades humanas son también un ejemplo primordial de esto".
"Se creía que las hormigas eran una excepción, pero nuestro análisis genético mostró que su sociedad la corrupción es endémica y es, además, corrupción real".
Vitamina D contra la diabetes 1
Los suplementos de vitamina D podrían reducir en los niños los riesgos de desarrollar diabetes tipo 1.
Según un equipo de investigadores británicos, los niños que han tomado estos suplementos mostraron 30% menos riesgo de desarrollar la enfermedad.
La diabetes tipo 1 es un trastorno que se desarrolla cuando el sistema inmune destruye las células pancreáticas, encargadas de producir la hormona insulina.
Esta hormona es necesaria para controlar los niveles de glucosa en la sangre.
La enfermedad, que comienza en la primera infancia, es más común en Europa y América del Norte, donde se calcula hay unos dos millones de personas afectadas.
Pero la enfermedad ha aumentado en todo el mundo, y se cree que entre 2000 y 2010 el número de casos nuevos ascenderá 40%.
"Estamos ya hablando de una epidemia de diabetes a nivel mundial, tanto de la tipo 1 como la tipo 2" dijo la doctora Adriana Mimbacas, del Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable, en Uruguay.
"Y ha habido una revolución en la investigación para ver lo que realmente está afectando al individuo, pero todavía no lo sabemos con claridad".
"Este estudio brinda un dato más para tener en cuenta pero no necesariamente es lo único, ya que la diabetes depende de muchos otros factores", afirma la experta.
Dosis
Los investigadores del Hospital St Mary para Mujeres y Niños en Manchester, Reino Unido, revisaron los datos de cinco estudios sobre los efectos de la suplementación de vitamina D.
Los resultados mostraron que ésta no sólo parece reducir el riesgo sino que el efecto depende de la dosis.
Es decir, entre más alta y regular la dosis, menores las probabilidades de desarrollar la enfermedad, afirma el estudio publicado en Archives of Disease in Childhood (Archivos de Enfermedades de la Infancia).
Estudios anteriores han demostrado que la gente a quien se acaba de diagnosticar diabetes tipo 1 tiene concentraciones menores de vitamina D que los que no padecen la condición.
Asimismo, la falta de exposición al sol, que permite al organismo producir la vitamina, ha sido vinculada a la incidencia de la enfermedad.
Es por eso, dicen los expertos, que un niño en Finlandia tendrá 400 veces más probabilidades de desarrollar el trastorno que un niño en Venezuela.
"Como toda enfermedad multifactorial -explica la doctora Mimbacas- la diabetes tipo 1 tiene una base genética y una base del medio ambiente".
"La vitamina D tiene mucho que ver con los factores del medio ambiente, es decir donde hay más sol hay más posibilidades de absorber naturalmente esta vitamina", agrega la experta.
"Pero también puede haber un mecanismo genético que esté modificando esa absorción de la vitamina".
Otros factores
"Nosotros hemos estudiado -desde el punto de vista genético- si las variantes del receptor para la vitamina D tienen diferencias en las distintas poblaciones" explica la doctora Mimbacas.
Es por eso, que más allá del lugar donde se vive, también puede haber diferencias dependiendo de la base genética de la persona, afirma la especialista.
Otras investigaciones también han encontrado una relación entre los niveles bajos de vitamina D y exposición solar a otros trastornos autoinmunes, como esclerosis múltiple y artritis reumatoide.
Pero tal como señala la experta, no se puede ser categórico y afirmar que la diabetes tipo 1 depende de la vitamina D.
"No podemos decir que todos debemos tomar vitaminas para evitar la diabetes -afirma Adriana Mimbacas- porque son muchos los factores que influyen en la enfermedad".
"Se debe consultar al médico y él tendrá que valorar si es conveniente o no tomar ese suplemento".
Según un equipo de investigadores británicos, los niños que han tomado estos suplementos mostraron 30% menos riesgo de desarrollar la enfermedad.
La diabetes tipo 1 es un trastorno que se desarrolla cuando el sistema inmune destruye las células pancreáticas, encargadas de producir la hormona insulina.
Esta hormona es necesaria para controlar los niveles de glucosa en la sangre.
La enfermedad, que comienza en la primera infancia, es más común en Europa y América del Norte, donde se calcula hay unos dos millones de personas afectadas.
Pero la enfermedad ha aumentado en todo el mundo, y se cree que entre 2000 y 2010 el número de casos nuevos ascenderá 40%.
"Estamos ya hablando de una epidemia de diabetes a nivel mundial, tanto de la tipo 1 como la tipo 2" dijo la doctora Adriana Mimbacas, del Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable, en Uruguay.
"Y ha habido una revolución en la investigación para ver lo que realmente está afectando al individuo, pero todavía no lo sabemos con claridad".
"Este estudio brinda un dato más para tener en cuenta pero no necesariamente es lo único, ya que la diabetes depende de muchos otros factores", afirma la experta.
Dosis
Los investigadores del Hospital St Mary para Mujeres y Niños en Manchester, Reino Unido, revisaron los datos de cinco estudios sobre los efectos de la suplementación de vitamina D.
Los resultados mostraron que ésta no sólo parece reducir el riesgo sino que el efecto depende de la dosis.
Es decir, entre más alta y regular la dosis, menores las probabilidades de desarrollar la enfermedad, afirma el estudio publicado en Archives of Disease in Childhood (Archivos de Enfermedades de la Infancia).
Estudios anteriores han demostrado que la gente a quien se acaba de diagnosticar diabetes tipo 1 tiene concentraciones menores de vitamina D que los que no padecen la condición.
Asimismo, la falta de exposición al sol, que permite al organismo producir la vitamina, ha sido vinculada a la incidencia de la enfermedad.
Es por eso, dicen los expertos, que un niño en Finlandia tendrá 400 veces más probabilidades de desarrollar el trastorno que un niño en Venezuela.
"Como toda enfermedad multifactorial -explica la doctora Mimbacas- la diabetes tipo 1 tiene una base genética y una base del medio ambiente".
"La vitamina D tiene mucho que ver con los factores del medio ambiente, es decir donde hay más sol hay más posibilidades de absorber naturalmente esta vitamina", agrega la experta.
"Pero también puede haber un mecanismo genético que esté modificando esa absorción de la vitamina".
Otros factores
"Nosotros hemos estudiado -desde el punto de vista genético- si las variantes del receptor para la vitamina D tienen diferencias en las distintas poblaciones" explica la doctora Mimbacas.
Es por eso, que más allá del lugar donde se vive, también puede haber diferencias dependiendo de la base genética de la persona, afirma la especialista.
Otras investigaciones también han encontrado una relación entre los niveles bajos de vitamina D y exposición solar a otros trastornos autoinmunes, como esclerosis múltiple y artritis reumatoide.
Pero tal como señala la experta, no se puede ser categórico y afirmar que la diabetes tipo 1 depende de la vitamina D.
"No podemos decir que todos debemos tomar vitaminas para evitar la diabetes -afirma Adriana Mimbacas- porque son muchos los factores que influyen en la enfermedad".
"Se debe consultar al médico y él tendrá que valorar si es conveniente o no tomar ese suplemento".
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