12.3.08

La depresión podría ser diagnosticada con muestra de sangre (estudio)


Una simple muestra de sangre podría permitir diagnosticar la depresión y determinar si el tratamiento con antidepresivos será eficaz, según un estudio publicado el martes en Estados Unidos.

Los investigadores identificaron una proteína en el cerebro que podría servir de marcador biológico de la depresión, según el estudio publicado en la revista especializada Journal of Neuroscience.

"Este análisis podría permitir predecir rápidamente la eficacia de la terapia con antidepresivos, en un período de cuatro a cinco días, evitando una larga espera de un mes o más para determinar el tratamiento adecuado", aseguró el autor principal del estudio, Mark Rasenick de la Universidad de Illinois (norte).

Los investigadores estudiaron los cerebros de 16 pacientes depresivos y suicidas y los compararon con cerebros de personas fallecidas sin historia médica psiquiátrica.

El estudio determinó que en los pacientes depresivos la proteína Gs alfa es mayor en las células del cerebro llamadas "plataformas lipídicas".

"Estas 'plataformas' son espesas, viscosas, casi pegajosas, y facilitan o impiden la comunicación entre las moléculas de la membrana", explicó Rasenick.

Cuando esta proteína se queda atrapada en las "plataformas lipídicas", su capacidad de activar los neurotransmisores se reduce. "Los antidepresivos ayudan a desplazar la Gs alfa al exterior de las plataformas y facilitar la acción de algunos neurotransmisores", precisó.

Mientras que los antidepresivos requieren un mes para ser efectivos, los investigadores han establecido que un cambio podía observarse en las células sanguíneas en sólo cuatro o cinco días.

Descubren plumas conservadas en ambar de hace 100 millones de años

Científicos alemanes dieron a conocer un descubrimiento crucial de la era de los dinosaurios: plumas perfectamente conservadas en ambar.

Las plumas, encontradas en el oeste de Francia, tienen una antigüedad de 100 millones de años, y tienen características muy similares a las fibras tipo plumas descubiertas en algunos dinosaurios terópodos, también se parecen a las de las aves actuales.

Según el director del equipo de paleontólogos, Vincent Perrichot, del Museo für Naturkunde-Berlin de Alemania, ests plumas ayudarán a la investigación sobre cómo los dinosaurios dieron paso a las aves. Ya que se puede ver el paso de los primitivos filamentos a lo que luego serían las plumas modernas.

Todavía no han podido comprobar a quien pertenecieron las plumas, ya que no estaban asociadas a ningún resto fósil, así que no saben si eran de un dinosaurio o de un ave. Aunque en el estrato superior al que contenía la roca de ambar, pudieron desenterrar dientes de dos familias de dinosaurios de las que se cree que tenían plumas.

Así que Perrichot concluye que “es totalmente plausible que las plumas fuesen de dinosaurios y no de aves”.

Las plumas tienen rasgos primitivos, según los investigadores, las aves de hoy en día no podrían volar con estas de hace 100 millones de años. Lo que ayuda a la teoría de que las plumas evolucionaron primero en dinosaurios que no podían volar, quienes se valían de ellas para generar calor interno y el aislamiento que estas proveen, casi como el caso de los pingüinos.

10.3.08

Philips desarrolla pantalla con cabellos, que pueden cambiar su estado


Se trata de displays cubiertos de finos pelos o cabellos que pueden cambiar su estado. La idea parece bastante sencilla, pero a nadie se le había ocurrido antes. Lo que Phillips ha patentado y planea desarrollar son displays recubiertos de pelos dispuestos en forma de matriz.

Los cabellos se erizan al recibir una carga eléctrica, de manera que al hacerlo revelan el color que se encuentra debajo de ellos, imaginemos que se trata del rojo. Al dejar de recibir carga, vuelven a su estado anterior, y entonces vemos el color del cabello, imaginamos en este caso que se trata del azul.

La combinación de estos dos estados permite tratar a cada cabello como a un píxel en un monitor, cambiando de rojo a azul o viceversa, mostrando imágenes con la misma técnica que utiliza un monitor. También podrían fabricarse cortinas o alfombras con esta técnica, que permitiría cambiar su color con solo aplicarles una carga eléctrica.

Una cámara que "ve" a través de la ropa


Una compañía británica ha desarrollado una cámara que puede detectar explosivos, armas y drogas escondidos bajo la ropa a una distancia de hasta 25 metros.

La cámara, bautizada como T5000, podría ser utilizada en los sistemas de seguridad de aeropuertos, estaciones de tren y otros espacios públicos.

El sistema, desarrollado por la compañía ThruVision, es utilizado normalmente por los astrónomos para estudiar las estrellas moribundas.

Según sus inventores, aunque la T5000 puede "ver" a través de la ropa, no revela los detalles físicos de las personas ni las somete a ninguna "radiación perjudicial", como la asociada a los sistemas de seguridad que utilizan los rayos X.

La cámara utiliza "la tecnología pasiva de la imagen" para identificar los rayos electromagnéticos naturales, conocidos como rayos terahercios o rayos T, que emiten los objetos.

La T5000 será exhibida los próximos 12 y 13 de marzo en una exposición científica organizada por el gobierno británico.

Rayos T

A diferencia de los sistemas de seguridad actuales que utilizan rayos X, el sistema de ThruVision utiliza los rayos T.

Esta radiación electromagnética es una forma de energía de nivel bajo que emiten las personas y los objetos.

Las ondas pueden atravesar la ropa, el papel, la cerámica y hasta la madera, aunque quedan bloqueadas por el metal o el agua.

La cámara T5000 funciona mediante la recolección de esas ondas y su procesamiento en forma de imágenes que pueden revelar objetos ocultos.

"Si le analizáramos en función de los rayos T aparecería brillando como una bombilla. Cada objeto brilla con una intensidad diferente", explicó un portavoz de ThruVision.

La compañía ha realizado diferentes versiones de la cámara T5000, aunque la que se presentará esta semana es la primera que funciona tanto en interiores como exteriores.

Una investigación demuestra que los ciervos primitivos tenían una dieta mixta

Los ciervos primitivos (Cervidae), extinguidos hace 16 millones de años, no sólo se alimentaban básicamente de hojas, brotes y frutas, como argumentaba hasta ahora la hipótesis tradicional sobre el estadio ancestral alimenticio de esta especie. Una reciente investigación ha demostrado que estos animales adaptaban y variaban su dieta según las estaciones, y que ingerían también hierba.

Este estudio ha sido realizado desde la Universidad de Zaragoza, fruto del trabajo de tesis doctoral de Daniel De Miguel, dirigida por Beatriz Azanza, que ha dado lugar a una publicación conjunta en el último número de la revista BMC Evolutionary Biology. El Museo Nacional de Ciencias, con el prestigioso paleontólogo Jorge Morales y la Universidad de Helsinki también han participado en esta investigación que demuestra que esta especie no tenía una alimentación tan especializada como se pensaba y que si no llega a ser por la ingesta ocasional de hierba no hubiera podido sobrevivir en ese tiempo.

Para llegar a esta conclusión se han analizado más de 40 piezas dentales, elementos portacraneales y mandíbulas completas de estos herbíboros, encontradas en el yacimiento aragonés de Artesilla durante las excavaciones paleontológicas del grupo de investigación de la Universidad de Zaragoza. Tal como explica Daniel De Miguel, en estas muestras fósiles se han utilizado herramientas de inferencia dietética, realizando dos mitologías para estudiar el desgaste de los herbívoros. "Hemos empleado técnicas de micro desgaste a nivel microscópico, para analizar las marcas en el esmalte dental. El microscopio electrónico detecta la través de esas marcas lo que el animal ha comido. Y las técnicas del mesodesgaste, son a mayor escala, permiten estudiar la morfología del desgaste. Ambas están dirigidas a conocer qué comían estos animales".

En base a estas técnicas se ha realizado una reconstrucción paleoambiental y el análisis se ha combinado con la morfología funcional, que explica el porqué de la forma de ciertas estructuras dentales. Los datos obtenidos podrían aplicarse a otros linajes de este grupo de mamíferos herbívoros, y dejan en evidencia que los ciervos primitivos no eran ramoneadotes, como se define a animales que comen exclusivamente hojas, brotes y frutas, como por ejemplo el alce, y tampoco eran pastadores u animales que se alimentan de hierba, con una dieta muy abrasiva y destructora de las piezas dentales. Tenían una dieta mixta, como la gacela, se alimentaban de tanto de una clase de dieta como de la otra. La morfología dental, según detalla De Miguel, analiza la altura de los dientes, "que en el caso de los équidos la iban aumentando, adaptando a dietas más abrasivas". Y en el caso de los dientes primitivos, al ser más bajos, "se pensaba que las especies más primitivas como los primeros ciervos deberían ser ramoneadoros. Era una hipótesis biológicamente arraigada. Nadie la había testado, pero ofrecía unos datos incongruentes, es por ello que se hizo esta investigación, en la que hemos visto que se alimentaban también de hierba", asegura este joven investigador, al tiempo que Beatriz Azanza asegura que este estudio refleja que el ciervo primitivo no era hipsodonto (con dientes altos) sino braquiodonto (dientes bajos). "De ahí que la otra parte de la investigación se haya centrado en el por qué fue viable esta población, cuál era su expectativa de vida, si con esa altura tan baja de dientes sería posible alimentarse con alimentos abrasivos durante un tiempo". A través de un modelo de ordenador, realizado por investigadores de Helsinki, se ha deducido que mantener viable esa población era necesario una tasa de 1,2 gemelos en cada parto según afirma Azanza.

6.3.08

Científicos descubren un posible remedio contra la obesidad


Científicos británicos descubren una posible forma de combatir la obesidad: evitar que el estómago se expanda.

Los investigadores identificaron dos proteínas celulares que "relajan" el tracto digestivo y le ayudan a acomodar una comida grande.

En teoría, afirman, un fármaco que logre bloquear esta relajación podría reducir el deseo y la capacidad de una persona de atiborrarse con cantidades excesivas de alimento.

Estas son las conclusiones del estudio llevado a cabo en la Universidad de Londres que aparece publicado en Journal of Pharmacology and Experimental Therapeutics (Revista de Farmacología y Terapéutica Experimental).

"Hay muchísimos estudios que se están llevando a cabo para lograr una solución para la obesidad" dijo el doctor Oscar Brasesco, director del Programa de Obesidad del Instituto Alexander Fleming en Argentina.

"Entre estos diferentes enfoques están los farmacológicos que intentan desde bloquear o promover la secreción de hormonas y facilitadores hasta actuar sobre los estímulos eléctricos del aparato digestivo", explica el especialista.

"Pero hoy la única herramienta terapéutica efectiva con que contamos para el paciente obeso mórbido es la cirugía", dice el experto.

Saciedad

Según los científicos británicos, el nuevo estudio ofrece un nuevo enfoque para combatir la obesidad.

Las dos proteínas que identificaron -P2Y1 y P2Y11- controlan tanto las relajaciones lentas como rápidas del tracto digestivo.

El estómago humano tiene "en reposo" un volumen interno de 75 milímetros.

Pero cuando relaja su pared muscular puede expandirse a un volumen interno de dos litros o más.

Esta expansión es controlada por nervios dentro de la pared estomacal que liberan moléculas que estimulan las proteínas P2Y1 y P2Y11.

Estas proteínas se encuentran incrustadas en las células musculares de la pared gástrica.

Según los investigadores británicos "este mecanismo de relajación lenta del estómago podría ser el blanco de nuevos medicamentos en la lucha para controlar el peso corporal y revertir la obesidad".

Los investigadores están ahora identificando fármacos que logren bloquear el receptor de la P2Y11 para poder prevenir la relajación lenta del estómago.

Si se logra bloquear este mecanismo, dicen, el tamaño de una comida podría ser más pequeño, lo cual ofrecería a una persona la posibilidad de regular su consumo alimenticio.

Pero tal como señala el doctor Brasesco "todavía no sabemos cuán seguros sean estos medicamentos ni sabemos si realmente sean efectivos".

"Todos son estudios muy experimentales y la realidad es que hoy todavía estamos muy precoces en la utilización de estos tratamientos".

Tratamientos

Actualmente se utilizan tratamientos como la banda gástrica o el bypass gástrico para reducir el volumen máximo del estómago.

Éstos, sin embargo, se llevan a cabo cuando una persona ya trató diversos tratamientos sin resultado y su salud está en riesgo.

"Hoy en día el único tratamiento realmente efectivo para la obesidad severa es la cirugía", afirma el doctor Oscar Brasesco.

"Y dentro de las 20 técnicas distintas que se utilizan la que ha demostrado ser más efectiva es el bypass gástrico", agrega.

Pero todo procedimiento quirúrgico es delicado y conlleva el riesgo de efectos secundarios graves, además de ser costoso.

Tal como señalan los expertos, lograr un tratamiento alternativo, como una píldora que reemplace a estas operaciones quirúrgicas, podría ser una herramienta muy útil contra el problema de la obesidad.

"Esa sería la solución -afirma el doctor Brasesco- y estamos camino a lograrlo".

"Y creo que en algún momento descubriremos cómo bloquear eficazmente alguna de las hormonas que produce el tubo digestivo".

Una de estas hormonas, explica, es la grelina, cuya función es producir apetito.

"Si logramos bloquear la secreción de esta hormona con una pastilla habremos encontrado la solución ideal contra el enorme problema de la obesidad", afirma el experto.

Científico de la LSU descubre evidencias de una bacteria que “produce lluvia”

Brent Christner, profesor de ciencias biológicas en la Luisiana State University, en sociedad con colegas de Montana y Francia, descubrió recientemente evidencia de que la bacteria que produce lluvia está ampliamente distribuida en la atmósfera. Estas partículas biológicas podrían afectar seriamente el ciclo de precipitaciones, y por tanto el clima, la productividad agrícola e incluso el calentamiento global. Christner y sus colegas publicarán los resultados en la prestigiosa revista “Science” el 29 de febrero.

El equipo de Christner examinó muestras de precipitaciones de muchos lugares en el mundo y demostró que los núcleos de hielo más activos -un sustrato que aumenta la formación de hielo- eran de origen biológico. Esto es importante porque la formación de hielo en las nubes es necesaria para que haya nieve y mayores precipitaciones. Las partículas de polvo y de hollín pueden servir como núcleos de hielo, pero los núcleos biológicos de hielo son capaces de congelar a temperaturas mucho más altas. Si están presentes en las nubes, los núcleos biológicos de hielo pueden afectar los procesos que provocan las precipitaciones.

El concepto de bacterias que producen lluvia no es inverosímil. Durante más de 60 años se han sembrado las nubes con ioduro de plata, o hielo seco. Muchos centros vacacionales de esquí usan unos preparados liofilizados de bacterias que hacen hielo, comercialmente disponibles, para hacer nieve cuando la temperatura está apenas unos grados por debajo de cero.

“Mi colega David Sands de la Montana State University propuso el concepto de “bio-precipitación” hace más de 25 años, y pocos científicos lo tomaron seriamente, pero se empieza a acumular evidencia que apoya esta idea”, dijo Christner.

Pero, lo que hace a esta investigación más complicada es que la mayor parte de las bacterias conocidas que forman hielo son agentes patógenos de las plantas. Estos agentes patógenos, que son básicamente microbios, pueden causar lesiones a las plantas por congelamiento que terminan en devastadores efectos económicos sobre los rendimientos de las cosechas agrícolas.

“Como es a menudo el caso con los patógenos bacteriales, las otras fases de su ciclo vital son ignoradas porque se centra el interés en su rol en la salud de las plantas o de los animales”, dijo Christner. “El transporte a través de la atmósfera es una estrategia de diseminación muy eficiente, de modo que la capacidad de un agente patógeno para afectar su precipitación desde la atmósfera le sería ventajosa para encontrar nuevos anfitriones”.

Es posible que la atmósfera represente una faceta del ciclo de infección, mediante el cual la bacteria infecta una planta, se multiplica, es rociada en la atmósfera y luego llevada a una nueva planta a través de la precipitación atmosférica.

“El rol que juegan las partículas biológicas en los procesos atmosféricos ha sido en gran parte pasado por alto. Sin embargo, hemos encontrado núcleos biológicos de hielo en muestras de precipitaciones desde Antártida hasta Luisiana; están en todas partes. Nuestros resultados ofrecen un incentivo a los científicos atmosféricos para que empiecen a pensar en el rol que juegan estas partículas en las precipitaciones”, dijo Christner.

”Este trabajo es realmente multi- disciplinario, y conecta disciplinas como la ecología, microbiología, patología de las plantas y climatología. Representa un camino totalmente nuevo de investigación y demuestra claramente que apenas estamos empezando a comprender la intrincada interacción entre el clima y la biosfera del planeta”.