31.1.08

Científicos españoles encuentran un meteorito procedente del asteroide Vesta


MADRID.- Un meteorito que pudo verse sobre casi toda la Península el pasado 10 de mayo, y cuyos fragmentos cayeron junto a la población de Puerto Lápice, en Ciudad Real, proviene muy probablemente de Vesta, el segundo mayor cuerpo del cinturón de asteroides.

Los científicos de la Red Española de Investigación sobre Bólidos y Meteoritos han recuperado 20 fragmentos de la roca, cuya espectacular caída sobre la Tierra fue vista por multitud de españoles que colapsaron las líneas de los servicios de emergencia.

Este es el primer meteorito de su clase que se recoge en nuestro país y el segundo en menos de tres años cuyos fragmentos recupera la citada Red, después de que, "durante más de un siglo, nadie se había preocupado de buscar meteoritos en España", tal y como denunció Josep María Trigo, uno de los científicos ha presentado el hallazgo en la sede madrileña del CSIC.

Los fragmentos, de entre 0,5 y cuatro centímetros de largo y entre 0,1 y 10 gramos de peso, han permitido identificar al bólido como un meteorito eucrita, rocas similares a los basaltos terrestres que, en su gran mayoría, provienen del asteroide Vesta.

"Aprendiendo de estas rocas, aprendemos sobre el origen de los asteroides", señaló Trigo. El meteorito de Puerto Lápice debió pesar un 50 kilogramos y durante los cinco o seis segundo que duró su descenso tuvo una visibilidad intermedia entre la de la Luna y el Sol.

El fenómeno se observó desde Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Madrid, Murcia, Málaga, Sevilla, Toledo y Valencia. Dos días después de su caída, los científicos emprendieron su búsqueda interrogando a testigos de Toledo y Ciudad Real para determinar dónde había caído.

"Nos encontramos con un problema porque la zona donde se determinó que habían caído los fragmentos sufrió unas fuertes inundaciones", indicó José María Madiedo, investigador de la Universidad de Huelva y uno de los responsables del hallazgo.

A este inconveniente, pronto se sumó otro: "Había caído en zonas de cultivo, principalmente olivos y viñedos, que acababan de ser arados o estaban siendo arados en ese momento". A causa de ello, muchos de los fragmentos han debido quedar enterrados.

Otro de los problemas a los que se tuvieron que enfrentar los científicos fue la competencia de "buscadores sin escrúpulos", en palabras de Trigo. Varios caza-meteoritos internacionales llegaron a Ciudad Real con el fin de recoger fragmentos y subastarlos por Internet o incluso tratar de revendérselos a museos españoles.

Al parecer, uno de los que más éxito tuvo fue Michael Farmer, quien "ha extraído ilegalmente fragmentos de nuestro país", lamentó Trigo.

Proceso ígneo
Una de las claves científicas del meteorito reside, según Jordi Llorca, de la Universidad de Cataluña, en que se trata de una de las pocas rocas espaciales sometidas a un proceso ígneo (enfriada y solidificada), por lo que puede responder a diversas cuestiones.

"Podemos estudiar qué edad tiene y es importante porque los asteroides se formaron al mismo tiempo que el planeta Tierra. También queremos saber si procede de Vesta o de otro cuerpo celeste y si se choco con otro asteroide", señaló.

Vesta, con un diámetro de 525 kilómetros, posee cerca del 9% de la máteria del cinturón de asteroides que se encuentra entre Marte y Júpiter, y es el más masivo después de Ceres. La misión 'Dawn' de la NASA se encuentra camino de estos dos cuerpos con el fin de indagar los orígenes del Sistema Solar.

Mucho más barato -se han gastado unos pocos miles de euros en encontrar los fragmentos, según los científicos- es estudiar los meteoritos que caen a la Tierra, los cuales "aportan valiosísima información sobre los objetos de los que proceden", asegura Trigo.

Uno de los fragmentos ya ha sido donado al Museo Nacional de Ciencias Naturales, que posee una de las mejores colecciones de meteoritos del mundo, y el resto serán entregados a instituciones similares.

Hallan mina de 2.000 años en Perú


Kevin Vaughn con un fragmento de cerámica de Nasca .

Un equipo de arqueólogos descubrió en Perú una antigua mina de hierro "intacta" de más de 2.000 años de antigüedad.

El hallazgo, dicen los investigadores, muestra cómo las antiguas civilizaciones peruanas usaban este valioso material. Y revela también que los antiguos peruanos ya eran asiduos mineros mucho antes de la llegada de los incas.

Los arqueólogos peruanos y estadounidenses descubrieron la llamada "Mina Primavera", ubicada en el Valle del Ingenio en los Andes, en el sur de Perú.

"Lo que descubrimos es la única mina de hematita que se ha registrado en América del Sur antes de la llegada de los conquistadores", dijo el profesor Kevin Vaughn, arqueólogo de la Universidad de Purdue, Indiana, quien dirigió la investigación.

"Sabemos que la minería fue una actividad muy importante en las civilizaciones prehispánicas", dice el experto.

"Pero hasta ahora no teníamos suficiente evidencia para saber cómo se llevó a cabo la minería en esta época".

Encontraron en Argentina una nueva especie de ratón

Un becario del organismo lideró un equipo de investigadores que consiguió el hallazgo de esta especie perteneciente a un grupo de 150 características similares. Se los conoce vulgarmente como ratones de campo, pesa unos 40 gramos y tiene un cuerpo de 12 centímetros de largo.

Investigadores argentinos hallaron una nueva especie de roedor en los bosques de Las Yungas, Tucuman, un área en peligro de extinción por desmonte, según informó ayer el Consejo Nacional de Investigación, Ciencia y Tecnología (CONICET).
La nueva especie, de la que sólo se encontraron seis ejemplares, fue hallada en las cercanías de Hualinchay al Norte de la provincia -a 2.300 metros sobre el nivel del mar- por un grupo de investigadores a cargo de Pablo Jayat, becario del CONICET en la Facultad de Ciencias Naturales e Instituto Miguel Lillo de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT).
Según detalló el CONICET, "este mamífero corresponde a un roedor sigmodontino del género Phyllotis y fue denominado Phyllotis Anitae por sus descubridores".
El organismo citó al investigador Ulyses Pardiñas, coautor del trabajo, quien explicó que "los Sigmodontinae constituyen un grupo que vulgarmente se conoce como ratones de campo, con cerca de 400 especies descriptas a la fecha y con 84 géneros".
"Son típicos de América del Sur aunque no son exclusivos -continuó Pardiñas- y viven en todos los ambientes, desde el nivel del mar hasta las altas cumbres y desde las islas del Cabo de Hornos hasta la mitad de América del Norte".
El científico agregó que en Argentina se conocen 105 especies de este grupo, a las que se suma ésta nueva encontrada en Tucumán. De acuerdo a las tareas de investigación, estos roedores tienen unos 40 gramos de peso en ejemplares adultos, un cuerpo de unos 12 centímetros y una cola de 12,5 centímetros de largo.

30.1.08

Un avioncito de papel orbitará alrededor de la Tierra


Takuo Toda, líder de la Japan Origami Plane Association le propuso en 1999 al profesor de la Universidad de Tokio Shinji Suzuki que llevara un avión de papel al espacio. El profesor parece que se tomó en serio la propuesta, en la que actualmente están trabajando varios ingenieros aeronáuticos. La finalidad principal del experimento es evaluar la viabilidad de este tipo de aeronaves y estudiar nuevos materiales.

La fecha de partida del avioncito, previamente tratado químicamente para evitar que se incendie está programada para Noviembre, y el lanzamiento será desde la ISS (Estación Espacial Internacional, por sus siglas en inglés.) La velocidad del avión será de aproximadamente 24 kilómetros por hora, la misma que la de la Estación, sólo que la órbita será ligeramente diferente e irá cayendo. En el caso de que sobreviva a la caída, y no llegue al océano, los científicos incluyeron un mensaje: “Por favor regrésenme a casa a la Japan Origami Plane Association”.

Este se suma a una larga lista de experimentos inútiles llevados a cabo en el espacio.

Dormir: Fundamental para poder aprender


El cerebro es algo mucho más maleable de lo que la gente suele pensar, está cambiando todo el tiempo. Una de las áreas que se modifica constantemente es el de las sinapsis, es decir las conexiones entre neuronas, que son alteradas a medida que se reciben estímulos. “Mientras estás despierto la conexión entre neuronas se hace más fuerte y eso es bueno, porque así aprendes” dijo el Dr. Tononi, de la Universidad de Winsconsin.

Sin embargo estas conexiones fuertes son insostenibles a largo plazo, ya que requieren de mayor energía y material, pero existe un límite de cuánto de ambos está disponible. Sinapsis más fuertes son también más grandes, pero el cerebro no puede continuar creciendo y haciéndose más denso. “Si las sinapsis aumentan porque aprendes, llegará un punto en el que no puedas continuar con el proceso” dijo Tononi. Es por esto que se hipotizó que durante el sueño las conexiones sinápticas se hacen más débiles, manteniendo la fuerza relativa entre ellas: las que fueron utilizadas permanecen más fuertes que las que no.
Este proceso de debilitamiento es fundamental al dormir, ya que es lo único que permite que se continúe aprendiendo. Sin embargo su teoría va en contra de otra, que sostiene que los circuitos cerebrales que estaban activos mientras se estaba despierto se reactivan durante el sueño, consolidando el aprendizaje haciendo estas sinapsis más fuertes.

Los científicos de Winsconsin produjeron resultados experimentales en ratas que confirmarían sus hipótesis. Encontraron que en general las sinapsis de las ratas son más fuertes luego de períodos despiertas que de sueño. Midieron la presencia de un neuro-receptor en las sinapsis y determinaron que había un 50% menos en las ratas que habían dormido. El Dr. Tononi dijo que después de dormir “obtenemos un cerebro capaz de aprender, hay una ganancia en términos de energía, espacio, y recursos, y estás listo para aprender nuevamente.”

Diseñan un escudo contra el viento solar para los futuros viajes a la Luna y Marte


Uno de los mayores problemas de enviar astronautas a Marte será proteger a la tripulación de la radiación cósmica y las tormentas de viento solar, que podrían dañar gravemente su salud al no estar protegidos por la magnetosfera terrestre.

Un grupo de investigadores británicos está simulando en su laboratorio las inmensas llamaradas de partículas que escupe nuestra estrella, con el fin de crear un escudo magnético que cubra la nave espacial y protega las vidas de los astronautas.

La idea, que aún se encuentra en sus primeras fases de desarrollo, sería crear una pequeña ionosfera artificial que cumpla la misma función que realiza en la Tierra su magnetosfera natural.Gracias a ella, el viento solar y su radiación nociva se desvían al espacio y puede haber vida en nuestro planeta.

A cambio, las partículas que quedan atrapadas en la ionosfera terrestre crean el espectacular efecto óptico que da lugar a las auroras boreales y australes.

Escudo de iones

De forma análoga, los astronautas podrían generar, con un material superconductor, un escudo de iones que detendría el viento solar, el cual viaja a más 300 kilómetros por segundo y está compuesto en su mayor parte por partículas a muy altas energías y cargadas eléctricamente.

Los autores del estudio, capitaneados por la investigadora Ruth Bamford y con sede en el Laboratorio Rutherford Appleton de Chilton (Reino Unido), confían en que su proyecto llame la atención de la NASA y demás autoridades internacionales involucradas en la llamada Estrategia de Exploración Global, es decir, el plan estadounidense para volver a la Luna y llegar a Marte.

Según afirma Bamford: “Ahora tenemos mediciones reales que muestran que podría crearse un ‘agujero’ en el viento solar, dentro del cual permanecería la nave. Así lograría protegerse de las ‘tormentas de iones’, como las llamarían en ‘Star Trek’”.

La referencia a ‘Star Trek’ no es casual, ya que los investigadores reconocen que los guionistas de la popular serie ya adelantaron este concepto (aunque, naturalmente, sin solucionar los muchos problemas técnicos) para las ficticias naves de la Federación.

Estimulación eléctrica puede mejorar la memoria


Mientras le aplicaban un tratamiento experimental a un paciente que sufría de obesidad y de Diabetes tipo 2, un grupo de científicos Canadá descubrió que la estimulación eléctrica de áreas profundas del cerebro pueden mejorar la memoria. Al aplicarle pulsos eléctricos el paciente comenzó a experimentar memoria vívidas de cuando era joven y sensación de déjà vu; pudo recordar a su novia del momento, veía todo en colores y en tercera persona. A medida que se aumentaba la intensidad del pulso, estos recuerdos se hacían más nítidos.

Los médicos no tardaron en informar este descubrimiento en los Annals of Neurology, pero también advirtieron que se trata de un único caso, completamente aislado y que el hallazgo fue casual. Al paciente se lo estaba tratando por obesidad y desórdenes de sueño; luego de no haber respondido a la dieta, medicamentos o ayuda psicológica se le ofreció la alternativa de un tratamiento experimental como la estimulación eléctrica de algunas áreas del cerebro, que había demostrado en animales poder controlar el apetito, pero en humanos tuvo muy poca experimentación. Para ello se le debieron implantar algunos electrodos en el hipotálamo, área que se piensa puede controlar la voluntad de comer de las personas.
Luego de la cirugía, el paciente estuvo en recuperación por 2 meses. Al aplicarle nuevamente pulsos eléctricos experimentó la misma sensación de Déjà Vu que al comienzo. Luego de tres semanas de continuas estimulaciones eléctricas el paciente comenzó a responder mejor en los tests de memoria. Un año después nuevamente se confirmó su mejora en la memoria cuando los electrodos estaban activos y un menor rendimiento cuando estaban apagados.

El Profesor Lozano, uno de los científicos involucrados dice que “se encontró un circuito en el cerebro capaz de ser modulado por estimulación y que puede ser beneficioso para pacientes con desórdenes de memoria.” Lozano ahora está llevando a cabo un estudio piloto para determinar si la estimulación puede ayudar a pacientes con Alzheimer; actualmente están tratando a seis pacientes.